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AMLO apoya reforma de Biden para el control de armas, pero no aceptará operativos como ‘Rápido y furioso’

El operativo ‘Rápido y furioso’ se realizó entre 2009 y 2011 cuando el gobierno de Estados Unidos introdujo dos mil armas a México

AMLO en conferencia
El presidente Andrés Manuel López Obrador en conferencia de prensa. Foto: Presidencia

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AMLO apoya reforma de Biden para el control de armas, pero no aceptará operativos como ‘Rápido y furioso’

El operativo ‘Rápido y furioso’ se realizó entre 2009 y 2011 cuando el gobierno de Estados Unidos introdujo dos mil armas a México

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El presidente Andrés Manuel López Obrador coincidió con el gobierno de Estados Unidos de tener un mayor control de las armas, sin embargo, dijo que no aceptará operativos como el de ‘Rápido y furioso’, implementado durante el sexenio de Felipe Calderón.

Durante su conferencia de prensa, AMLO respaldó la propuesta del presidente estadounidense, Joe Biden, para el control de las armas. “Lo vemos bien, ojalá y el Congreso de Estados Unidos lo apruebe”, dijo.

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“Nosotros llevamos una muy buena relación con el gobierno de Estados Unidos, nada más que no aceptamos operativos como los que se aplicaban en gobiernos anteriores, por ejemplo ‘Rápido y furioso’”, sentenció AMLO.

El presidente recordó que este operativo “consistió en introducir armas con sensores que supuestamente iban a ayudar para encontrar y atrapar a delincuentes dedicados al tráfico de droga”.

AMLO mencionó que esa iniciativa fue “una invención surrealista porque pasaron las armas y los delincuentes, por la asociación de complicidad que existía (con funcionarios), de inmediato supieron que las armas tenían esos instrumentos para que se les localizara”.

Lamentó que esas armas fueran utilizadas para asesinar a mexicanos y estadounidenses. “Eso nosotros no lo aceptamos, ese tipo de operativos. No hay ningún acuerdo con el gobierno de Estados Unidos en ese sentido”, afirmó.

El operativo ‘Rápido y furioso’ se realizó entre 2009 y 2011, durante las administraciones de Felipe Calderón y Barack Obama, cuando el gobierno de Estados Unidos introdujo dos mil armas a México para rastrear al crimen organizado, pero muchas de ellas acabaron siendo utilizadas en delitos.